Omega-3 y rendimiento físico en adultos mayores

Según un nuevo estudio, el aumento del nivel de Omega-3 podría estar relacionado con la mejora del rendimiento físico en adultos mayores.

Los datos de un estudio transversal publicado en Clinical Nutrition demostraron que los participantes con un índice de omega-3 bajo obtuvieron peores resultados en pruebas de rendimiento para el funcionamiento físico que aquellos con un índice elevado de omega-3.

Investigaciones anteriores han relacionado los ácidos grasos Omega-3 EPA y DHA con una serie de beneficios para la salud que incluyen las funciones cerebrales, cardiovasculares e inmunes, además de aumentar el rendimiento físico, salud ósea y la recuperación tras el deporte.

Sin embargo, el equipo francés que realizó el nuevo estudio observó que han sido muy escasos los estudios que han evaluado las relaciones entre el estado de los omega-3 y las pruebas de rendimiento para la función física en adultos mayores.

“Este estudio transversal descubrió que los participantes con un índice de omega-3 bajo obtenían peores puntuaciones en pruebas de rendimiento para la función física que las personas que tenían un índice de omega-3 elevado. Pero esta relación no era estadísticamente significativa una vez controladas las variables de confusión”, escribió el equipo dirigido por Bertrand Fougère de la Universidad de Toulouse en Francia.

“Puede haber varias razones por las que la relación descrita en el estudio no llego a ser estadísticamente significativa”, dijo el equipo señalando que la naturaleza transversal y el hecho de que todos los participantes vivían en la misma comunidad y tenían una salud relativamente buena podría haber influido en los hallazgos y su aplicabilidad al público general.

“Los estudios que analizan las relaciones entre el estado de los omega-3 y los cambios en el rendimiento físico a lo largo del tiempo podrían arrojar más luz a este tema”, añadieron.

Datos transversales

Fougére y sus compañeros investigaron las relaciones entre el contenido de omega-3 de las membranas de los glóbulos rojos (como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA)) y el rendimiento físico medido por la Batería Corta de Rendimiento Físico (SPPB por sus siglas en inglés) en una muestra de adultos mayores que viven en la misma comunidad.

“Los análisis bivariables mostraron que los participantes que se encontraban en el cuartil del índice de omega-3 más bajo (Q1) tenían puntuaciones de la SPPB más bajos que los participantes que se encontraban en los otros 3 cuartiles (Q2-Q4)”, dijo el equipo. “Sin embargo, ajustado por edad, género, función cognitiva, estado depresivo índice de masa corporal y la fuerza de agarre, la regresión lineal múltiple demostró que la relación entre las puntuaciones SPPB y el índice de omega-3 no era estadísticamente significativa en nuestra muestra”.

Referencias

Fougère B, de Souto Barreto P, Goisser S, Soriano G, Guyonnet S, Andrieu S, Vellas B; MAPT Study Group. Red blood cell membrane omega-3 fatty acid levels and physical performance: Cross-sectional data from the MAPT study. Clin Nutr. 2018 Aug;37(4):1141-1144.

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